Protocolo de llenado del embalse de Guri

Ing. Valdemar Andrade, Ing. Hidrometeorologista, UCV (*)

 

Desde el punto de vista hidroeléctrico los embalses usados para tal fin, el operador busca llevarlo y mantenerlo a su cota máxima de operación, ya que es allí en donde se estaría en un punto óptimo para ofertar la mayor potencia de generación con un mínimo de caudal turbinado.

Pero este criterio, aunque valido, no es suficiente, ya que hay que considerar una serie de factores directos e indirectos que hay que tomar en cuenta para hacer el llenado del embalse de Guri de una manera adecuada y optima, garantizando lograr alcanzar la cota máxima al final del período de lluvia en la cuenca del río Caroní.

Para tal fin en la empresa Electrificación del Caroní (CVG-Edelca), hoy Corpoelec, se elaboró un protocolo de llenado del embalse, en el que se indica la cota máxima a la que se puede llegar al final de cada mes desde el inicio de la temporada de lluvia en mayo, la cual se va incrementando paulatinamente hasta alcanzar la cota máxima operativa de 271,00 msnm al final de octubre, cuando finaliza la temporada de lluvia en la cuenca del Caroní, sin incurrir en riesgos de generar descargas de caudal aliviado no programadas, tales como las observadas en este 2017, que ocasionaron daños en Puerto Ordaz y San Félix.

La intención es comenzar con un embalse lleno, para poder pasar hasta 3 años consecutivos (regulación multianual) con hidrologías deficitarias cubriendo la energía firme de diseño de esa central hidroeléctrica, claro está, siempre y cuando no se sobreexplote su capacidad de generación.

Entre los elementos que se consideraron en la definición del protocolo están:

  • Que durante el ciclo hidrológico de los ríos Orinoco y Caroní, en la que pueden coincidir la ocurrencia en agosto de los picos de crecidas máximas de ambos ríos, se almacene en el embalse las crecidas del Caroní durante la temporada de lluvia, sin que se realicen grandes alivios en Guri.

 

  • Basados en el monitoreo de los caudales de los ríos Caroní y Paragua (principal afluente del Caroní, aguas arriba de Guri), se conoce que durante el período de lluvia se producen varias crecidas del río, que estas son violentas (en al menos 3 días pueden llegar al embalse) y de gran magnitud (hasta 17.000 m3/s, para comparación, Caracas consume 13 m3/s), por ello debe preverse un volumen de almacenamiento lo suficiente grande para poder almacenarlas y amortiguarlas sin que se realicen grandes alivios en Guri.

 

  • Considerando cualquier limitación que pueda existir o presentarse en las centrales del bajo Caroní (Tocoma, Caruachi y Macagua), aguas abajo de Guri, que como no poseen capacidad de almacenamiento importante, ya que casi operan a filo de agua, tienen que descargar todo el caudal turbinado y aliviado proveniente de Guri.

Este protocolo de llenado debe cumplirse, razón por la cual en situación de hidrologías promedios o excedentarias durante el período de lluvia, se hagan alivios preventivos y programados que no excedan los 7.000 m3/s y no lo que ocurrió en 2017 en el que alcanzaron los 14.000 m3/s además del turbinado.

 

(*) Ing. Hidrometeorologista, UCV

Estudios de Maestría en Planificación de Recursos Hídricos USB

Prof. Jubilado del Dpto. de Ing. Hidrometeorológica, Fac. de Ingeniería. UCV

Jubilado de CVG- Edelca, en las áreas de: Hidrología, Planificación de Sistemas Eléctricos (Jefe Dpto. Estudios de Generación)

Asesorías en hidrología, hidroelectricidad, planificación de sistemas eléctricos.

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